Episodio 1
Antes de escribir código hay que aprender a dar instrucciones. Un algoritmo es la receta que sigue una computadora, y tú ya usas decenas todos los días. 🍳
Un algoritmo es una lista de pasos, en orden, para conseguir algo. Nada más. Es como una receta de cocina o las instrucciones para armar un juguete.
Lavarte los dientes
Tomar el cepillo, poner pasta, cepillar, enjuagar…
Hacer un sándwich
Sacar el pan, poner el jamón, tapar…
Cruzar la calle
Parar, mirar, esperar, cruzar…
Si cambias el orden de los pasos, ¡el resultado cambia! Compruébalo tú:
Elige una tarea y toca los pasos en el orden correcto. Toca un paso de tu lista para devolverlo.
No cualquier lista sirve. Un buen algoritmo cumple cuatro cosas:
Los pasos van en una secuencia. No puedes «tapar el sándwich» antes de «poner el jamón».
Cada paso se entiende de una sola forma. «Echa un poco de sal» confunde; «Echa 1 cucharadita de sal» no.
Tiene un final. Un algoritmo que nunca termina deja a la computadora atrapada para siempre.
Recibe algo con lo que trabajar, hace algo con eso y entrega un resultado.
Una computadora no adivina lo que quisiste decir. Decide si cada instrucción es clara.
Una computadora es rapidísima y muy obediente, pero no piensa por sí sola: hace exactamente lo que le dices, ni más ni menos. Si le dices «haz un sándwich» sin más detalles, ¡se queda parada!
Por eso los programadores escribimos algoritmos muy detallados. Casi todos siguen el mismo camino:
Este algoritmo calcula el doble de un número. Escribe uno y avanza paso a paso, como lo haría la computadora.
Un mismo algoritmo se puede contar de varias maneras. Mira cómo sería «sumar dos números»:
💡 En PequeCoders empezamos por las palabras y los diagramas de flujo: así aprendes a pensar como programador antes de preocuparte por la sintaxis del código.
Recuerda: una lista de pasos ordenados y claros para lograr algo.